Violencia menguará con acciones comunitarias y programas de prevención del delito

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Celebran con actividades en el CUCS el Día internacional de la Salud mental

Las muertes por violencia en México, de ocupar el lugar 17 como causa de defunción en nuestro país: suicidio, homicidio y accidentes, se ha colocado ya entre las primeras diez causas de muerte”, señaló el director del Centro de Evaluación Psicológica, de la Universidad de Guadalajara, Francisco Gutiérrez Rodríguez, durante el panel “¿Qué nos pasa? La violencia social en México. Origen, desarrollo, efectos y alternativas para prevenirla y enfrentarlas”.
 
Reunidos en el auditorio Roberto Mendiola Orta, del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), organizado por el Departamento de Clínicas de la Salud Mental, e inaugurado por el rector del CUCS, Héctor Raúl Pérez Gómez, el público escuchó al especialista universitario mencionar cómo se ha exacerbado la violencia en México por diferentes causas, que obliga a una atención inmediata del fenómeno.
 
“Hay diferentes factores que han incidido en el aumento de la violencia, entre los cuales la edad de los perfiles de las personas violentas ha ido a la baja, colocándose en grupos de jóvenes que ya participan en el crimen organizado y en delitos que eran típicos del crimen organizado como el secuestro o la extorsión telefónica. Esos ya los hacen los jóvenes, quienes son entrenados para ello, como ha sido el caso del ‘Ponchis’, que comenzó su vida delictiva a los 14 años de edad”, dijo.
 
Y agregra que “También vemos cómo los jóvenes, a cada vez menos edad, están consumiendo ya no solo nicotina o alcohol, sino ahora drogas de diseño que pueden llegar a provocar crímenes violentos. Se estima que en Jalisco por lo menos seis de cada 10 familias pueden tener problemas relacionados con algún tipo de violencia física, sexual, retiro de privilegios y daños a la propiedad”.
 
Gutiérrez Rodríguez señaló que la violencia comienza a temprana edad, sobre todo porque hay una gran cantidad de riesgos documentados que la propician, como es el consumo de sustancias psicoactivas, los materiales comunicantes que van a favorecer una naturalización de la violencia: videojuegos, cómics, películas. Así también problemas intrafamiliares y un inadecuado rol entre los padres, que no están dando elementos importantes de control o límites a los hijos a una temprana edad.
 
“Vemos así como la violencia derivada del crimen organizado ha ido escalando, y que tiene rasgos no solo de crueldad, de saña inaudita, sino de provocar un terror en el ámbito nacional que generan estrés post traumático que afecta a gran cantidad de familias en problemas del dormir, trastornos de ansiedad y problemas depresivos”, dijo Gutiérrez.
 
Por ello, subrayó, que es necesario trabajar en el problema de la violencia social en ámbitos importantes como la escuela, los medios de comunicación, las universidades y proyectos serios de investigación: “No va a resolverse este problema tan complejo con consultas psicológicas. Tenemos que elaborar estrategias de acción comunitaria y una redimensión de los programas de prevención del delito”.
 
Guadalajara, Jal., 10 de octubre de 2012
Texto: Juan Carrillo Armenta
Fotografía: Adriana González
Edición de noticias en la web: Lupita Cárdenas Cuevas