DORMIR POCO GENERA ENFERMEDADES

 

El estrés no permite descansar de manera adecuada

 

Investigaciones recientes de especialistas internacionales señalan que las actividades del sistema inmunológico descienden hasta 30 por ciento después de algunas noches en las que perdemos tres o más horas de sueño, lo que significa que quien se desvela en forma constante, tiene más posibilidades de enfermar.

 

Así lo enfatizó la doctora Mayra del Carmen Orozco Jáuregui, profesora investigadora, de la UdeG, quien añadió que mientras dormimos, se producen una serie de funciones corporales y actividades mentales de enorme trascendencia para nuestro equilibrio físico y psíquico durante la vigilia”.

 

“Dormir permite al cerebro consolidar en la memoria el aprendizaje del día. Lo que hoy es nuevo y confuso, puede ser mejor comprendido mañana, después de una buena noche de sueño”, argumentó la especialista adscrita al Departamento de Clínicas de la Salud Mental, del Centro Universitario de Ciencias de la Salud,.

 

Existen situaciones que provocan ansiedad y complican el descanso. Por ejemplo, las personas que durante su jornada de trabajo están sometidas a un alto nivel de estímulos sonoros o temperaturas extremas, presentan con mayor frecuencia síntomas de estrés.

 

También la inserción en el mundo laboral o el simple hecho de vivir en sociedad generan, a menudo, un cierto grado de angustia. Un encuentro poco agradable, tratar una situación delicada o presentar un examen son ejemplos de situaciones que aumentan la ansiedad.

 

“En los últimos años se ha demostrado que vivir en tensión constante disminuye las defensas y genera un riesgo de padecer dolencias del corazón, úlceras de estómago, dolores de cabeza, artritis, asma, etcétera”.

 

Para dormir bien resulta importante afrontar el día con la mayor tranquilidad posible, no llevarse los problemas a la cama y, sobre todo, estar relajados.

 

“Lo mejor es escucharnos a nosotros mismos, para saber qué deseamos y necesitamos, además de dedicarnos tiempo y de reír, porque la risa estimula la liberación de endorfinas, hormonas que nos hacen sentir bien, que elevan nuestro estado de ánimo y nos relajan lo suficiente como para dormir de manera adecuada”.

 

A T E N T A M E N T E

“Piensa y Trabaja”

Guadalajara, Jal., 19 de agosto de 2004